El mar de ladrillo

En este preciso momento, la lluvia está dando una tregua. La guerra continuará. Pero el ladrillo no da ninguna. “Últimos pisos 1a fase”, reza, implora un gran cartel a unos 150 metros de mi ventana. A su lado, el fantasma de las Navidades futuras anuncia otro fin del mundo: “2a fase a la venta”. Más a la izquierda, han crecido de los campos baldíos que fueron expropiados hace años a sus propietarios dos inmensas grúas, que deben ser la tercera y cuarta fase de una promoción de viviendas con vistas a una masía desnaturalizada, rehabilitada sin encanto convertida en museo de pájaros disecados con el brillo de la mirada estático, ojos vacíos de vida, sin alma. También ella rendida ante la modernidad y el ansia voraz del cemento. Ante la vacuidad. Todos estos ladrillos amontonados ofrecen vistas al cementerio municipal. Será difícil vender esos pisos. Nadie quiere salir al balcón y verse a sí mismo dentro de unos años, seguramente aún muchos, pero no los suficientes para seguir pagando la hipoteca de letra pequeña y manga ancha.

mar-ladrillosYa no veré el mar, ni el mamotreto en que convirtieron una masía centenaria. Poco a poco dejaré de pensar en quienes la habitaron, calentándose alrededor de la chimenea y cultivando las tierras que la envolvían y protegían. Tampoco veré los campos baldíos ni eso que llaman delta, gincana para ornitólogos, amantes de los cañizales y de las ratas de campo, que gustan más que las de ciudad porque están ah, en el campo, en su espacio, y no nos molestan con su presencia.

Estos días anda todo mojado. Llueve y llueve, pero no es suficiente para arrastrar toda la basura solidificada en una masa de cal que obstruye las cañerías de la memoria y nos hace más ignorantes cada día, menos relativos, más cemento. Y ya apenas recordamos esos instantes preciosos que apenas destacan ahora entre la inmundicia. Y mientras, los albañiles esperan que deje de llover para volver al tajo, a hacer acopio de fuerzas escondidas bajo los escombros. Cuando todo vuelva a estar seco, volverán a cabar y a remover tierras. Y por ahí no está la salida. Y crecerán cimientos de nuevos cementerios, con tres habitaciones, cocina equipada y acabados de calidad. Y nunca queda espacio en el cartel para añadir el adjetivo mala. Y tampoco queda espacio para ver el mar, que ya no está. Aunque aún recuerdo que era azul.

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33 respuestas a El mar de ladrillo

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  2. Jaime dijo:

    Los microbios hacen estragos en el ánimo. Quizá la lucidez se apenumbra, las lágrimas se cuajan, los instantes se quedan detenidos en el aire con la mirada fija en un detalle, mientras la lluvia repica en las aceras, los tejados y los alfeizares, y los ladrillos se asientan y envejecen…

    • ELISA dijo:

      Buenas tardes:

      Carmenchu, trasluces la negrura con ese paisaje a la perfección. A todos nos está tocando sufrir este desastre y desmantelamiento. Unos a nivel personal otros a nivel familiar. Si echara la vista atrás, sólo diez años, podría ver como mis hijos ponían en marcha sus proyectos y cómo empezaban a levantar el vuelo. Hoy hemos de lamentar la humillación que representa buscar algo de dinero en ocupaciones precarias. No voy a perdonar nunca a los políticos infames que nos engañan a diario con datos técnicos. No voy a perdonar que la Ley no se ejerza y la mayoría de los que han metido la mano para enriquecerse no cumplan condena. No voy a perdonar que estén llevando una guerra encubierta para convertirnos en mendigos.
      Y si echara la vista todavía más atrás, a los años de dictadura, donde pocos rechistaban y parecía tan difícil salir de gueto, muy al final, eso sí, se pudo llegar al aparato del poder y demostrarles que eran vulnerables. Es una esperanza, porque no tengo ninguna confianza en los que nos gobiernan y no sé hasta cuando se va a sostener esta situación porque la gente empieza a estar bastante desesperada.

  3. ELISA dijo:

    Este mensaje va para Ana:
    😀

    Ana, espero que tus reformas vayan progresando adecuadamente (😉 ) y ya estés colocando los muebles y de pronto te des cuenta que falta el ordenador en el escritorio. Besos 😀

  4. Carmenchu dijo:

    Buenas noches!! Yo espero que lo encientre finalmente entre tanta caja…😉 Por cierto, yo tampoco perdono. Es un crimen contra la humanidad lo que están haciendo y esos, por ahora, y gracias a que el teibunal está bien lejos de sus tentáculos, no prescriben…😉
    Jaime, microbios más lluvia es una combinación fatal. Escribiendo ahuyento la negrura.
    Voy a seguir espantando virus!!😀

    • Jaime dijo:

      Buenas noches. ¡Cuídate y espanta!🙂
      ¿Qué pasó con Mr. Allen, Elisa, tenía razón la crítica de La Vanguardia o la de El País?

  5. ELISA dijo:

    Hola Jaime:
    😀

    Me ha gustado mucho esa película y Kate Blanchett es una de mis actrices favoritas y hace un papelón. El tema muy, muy actual y la sorpresa de la segunda actriz (que para mí era desconocida) que también bordó su papel. Te la recomiendo y entonces podemos comentar más cosas. Que yo no desvelo nunca nada.. El cine es lo que más me gusta.

    • ELISA dijo:

      Buenos días!
      😀

      Ahí, el renacer
      los pueblecitos, aún con luces
      despliegan las alas
      los habitantes, aún con luces
      proyectan miradas
      unas con largo alcance
      otras con la vista cansada.
      😀

  6. Carmenchu dijo:

    Buenos días!!!😀 Me apunto como pendiente la película de Woody Allen, que no doy abasto: una al año!!😉

    • ELISA dijo:

      Buenos días!
      😀

      ¿cómo se os ha quedado el cuerpo, ante las noticias de las intenciones del Gobierno de reprimir derechos ciudadanos a huelgas, libertad de expresión y otros, en aras, cómo no, a una mejor convivencia ciudadana ???

      En estas cuestiones, no puede haber templanza hay que posicionarse. El Gobierno no acepta diálogo, no media, el Gobierno “remedia” o prohibe o sanciona. Claro que a mí todo eso no me sorprende. Yo no espero que nada mejore. Son golpes de tuerca, constantes y ahora meten el miedo a las consecuencias.

  7. Carmenchu dijo:

    Buenas noches! Demuestran que, en todo caso, el miedo lo tienen ellos. Protestar no es un delito, es un derecho. En las actuales circunstancias, un deber diría yo…😉

  8. Carmenchu dijo:

    Buenos días!!😉

  9. Carmenchu dijo:

    Otro día que se me echa el tiempo encima. Creo que la desorganización general me ha contagiado… Pero es viernes y twngo todo el finde para organizarme. Pienso en Ana y sus cajas y cómo luego se ordena todo en su justo lugar.😀 Feliz viernes!!!!

    • ELISA dijo:

      Buenos días!
      😀

      Sí, Carmenchu, no hay desorganización que dure 100 años, … ¿o no era así? 🙄

      • Jaime dijo:

        También sabemos que más vale no tener que soportar todo lo que seamos capaces: Podemos imaginar a Ana sepultada por el polvo y las cajas pensando que le llevará un par de décadas devolverlo todo a un orden tranquilizante…🙂
        ¡Buen prolegómeno del fin de semana!

  10. Ana dijo:

    Hola vecinos, esto de la obra es insufrible, mi piso ahora lo definiría como desolador, hace un frío increíble en el pueblo, se han llevado todas las puertas, se han estropeado tres lámparas ¡ qué casualidad! una de techo, otra de sobremesa y otra de pié. Mi ropa está constreñida en un cuarto de aseo. Los gorros imprescindibles con la nieve y el viento están inaccesibles, nunca pensé que haría unos días tan crudos. Me levanto antes de que vengan los operarios (ellos a las 8 de la mañana!) para retirar los colchones de los dormitorios que luego a la noche, después de limpiar, vuelvo a colocar en su sitio para dormir sobre blando. El paisaje es un conjunto de mesitas que son en realidad cajas de cartón. Todos mis elementos imprescindibles están sobre cajas de cartón que a partir del lunes también he de quitar. He procurado tener una agenda repleta de cosas a hacer fuera de casa pero ya estoy agotada. Pensamos por un momento ir al hotel de al lado pero han cerrado hasta diciembre y para ir a otro hubiera tenido, además, que hacer maletas. En fin, estas navidades serán más divertidas pues estaré ocupada recolocando todo, limpiando y limpiando. Seguro que perderé unos kilos pues con el vaciado ya me ha pasado, soy tan impaciente que después de una cosa hacía otra y otra y otra……
    El fin de semana pasado estuve en Barcelona, tenía que hacer algunas compras. Los tres días (sábado, domingo y lunes) estuvo lloviendo y con viento, qué gafada, me quedé con ganas de ver más cosas y a más gente pero no podía quedarme. Creo que aún llevo la sensación de humedad que tuve allí permanentemente.
    No he leído los posts anteriores a éste. Ahora estoy en un Ciber imprimiendo unas cosas y no es muy cómodo para estar mucho rato.
    Yo creo que en unos 10 días ya podré asomarme con más regularidad. Saludos

    • ELISA dijo:

      Hola Ana!
      😀

      Animo, que ya te falta menos.. te deseo que pase pronto y que el resultado sea el esperado. Besos!

    • Carmenchu dijo:

      Hola Ana!!! Yo huí de casa cuando hice obras. Empaqueté todo y me fui con una maleta, un burro para la ropa y un puf-cama a casa de una amiga. También adelgacé en el empaquetado y desempaquetado… Pero luego, te aseguro que vale la pena!!!😀 Ánimos!!!

      • Jaime dijo:

        ¡Claro, el resultado es lo que buscamos con tanto sacrificio y normalmente acaba mereciendo la pena, siempre y cuando hayan hecho lo que les has pedido! Recuerdo cuando, con los niños aún pequeños nos propusimos una reforma total del piso y de los tres meses programados, los del verano, se convirtieron en ¡nueve! Al final, en marzo, tuve que tomar la casa al asalto. Ana y yo -mi mujer también se llama Ana- cogimos los colchones y sus soportes que teníamos en el trastero guardados, unas sábanas y los edredones, los pusimos en la habitación principal, recién barnizada, y de manera simbólica y de hecho, echamos a los obreros y allí dormimos ya todos los días con las paredes desnudas mientras poco a poco las fuimos vistiendo, y dejando aún a mis hijos con una de sus abuelas… Llega un punto de hartazgo que te hace desistir de que simplemente se hagan las cosas como las has pedido: que ya no quieres que pinten de nuevo porque el color no es el que les has dicho, ni que te cambien la cerradura porque se atasca, ni que vengan a sustituir los baldosines del alicatado que hacen cejas, ni que peguen bien las tablas del parqué que se mueven…. Simplemente que se vayan y recuperar tu casa.
        Espero que tu obra sea mucho menor y los plazos que te han dado se cumplan, y efectivamente en Navidad esté todo en su sitio y funcionando.😉

        • Carmenchu dijo:

          Buenos días!!! La esperanza es siempre: Ya queda menos! En mi caso, las cinco semanas previstas inicialmente se convirtieron en nueve… Ya formaba parte del mobiliario de mi ‘casa de acogida’…😆
          Hoy entro más temprano que otros días, cosas de la organización (mía). A ver si lo consigo!!!😀
          Feliz día!!!

          • ELISA dijo:

            Buenos días!
            😀

            Mi primera reforma fue la de una cocina y no os cuento porque es más de lo que comenta Jaime. Aquel buen hombre que descoordinaba, porque tenía varias reformas empezadas y iba trabajando un día a la semana en cada una, nos envíó un colocador de suelo que llevaba una tajá impresionante…. y al cabo de unos días al pisarlo las baldosas se abrian en diagonal…. La última, que es donde ahora vivo, fue perfecta, cumplieron plazos y calidades y se encargaron de retirar los muebles, llevarlos a un guardamuebles, y después los trajeron y colocaron. El parquet, para evitar rayadas estaba totalmente tapado. Y pudimos disfrutar de ello. Nos obstante, la experiencia es un grado… nunca hay que pagar nada por anticipado, hay que establecer un contrato con plazos de entrega de la obra y entregas a cuenta del importe total de la reforma. Después de 7 años, está todo perfecto. Todo ello con los consejos de que no contratara esa empresa de la construccion porque eran peruanos. Fueron profesonales desde el principio y antes de contratar, nos llevaron en descapotable ( que eran un poco “ostentóreos”) a ver obras que se estaban realizando y en cada una nos presentaban a los jefes de obra, aparejador, etc. Pudimos comprobar cómo era el lacado de las puertas, como remataban los ángulos de los alicatados, etc. Esa empresa de la construcción eran clientes míos y aún lo son de otras actividades porque, claro, en la actualidad la empresa ya no existe.

            • Jaime dijo:

              ¡Bueno, lo del descapotable -que imagino un cochazo yankee al estilo cubano- es muy pintoresco, a la altura del tira y afloja del acordeón!
              Lo de las obras caseras sirve como tantas otras cosas como alegoría de la política y la convivencia ciudadana. Podríamos hablar de ellas y contar anécdotas durante semanas. Lo más relevante, con todo, no se si es que demasiadas veces no se esté dispuesto a realizar el trabajo con el máximo de exigencia posible, sino que cuando surge la picia, nadie tiene la culpa. La puede tener el oficio anterior que haya pasado por allí, o el material que tu has comprado, o el tiempo, que no acompaña, pero nunca la propia impericia o voluntad… Y eso, además, nunca parece influir sobre el precio que se ha pactado, sino que parece que es un precio independiente de que el resultado sea bueno o sólo medio bueno. En fin, que no sigo porque no paro.:mrgreen:

              • ELISA dijo:

                😆 Creo que ya estamos más protegidos con reclamaciones de Responsabilidad Civil por daños y perjuicios. Las empresas de la construcción tienen la obligación de contratar seguros en ese sentido. Y la mayoría de personas tenemos Defensa y Reclamación en pólizas del hogar. Sé, por experiencia que se hacen servir muy a menudo. Aunque todavía nos falta mucho para estar a la altura de Francia donde las empresas constructoras aunque sean pequeñas y las reformas también, por ejemplo un baño, han de contratar una R.Civil decenal por esa obra mínima. Allí existe más nivel de exigencia.

          • ELISA dijo:

            😆

  11. ELISA dijo:

    Perdonar que acapare, pero el sábado despedimos a la tía Encarna y voy a pegar una anécdota (de 2010) de esa buena persona, a quien el sacerdote estaba empecinado en que dios le perdonara sus pecados y nos pedía por favor que todos contribuyéramos a pedirlo. Al final dijo que comulgara quien lo sintiera, que nadie estaba obligado y en vistas a que nadie salía, puso en práctica el plan b) bajar las escalera y empezar a caminar hacia nosotros y 6 personas lo hicieron. El templo, estaba lleno y había gente en la calle, pues la tía Encarna tuvo nueve hijos.

    (historia de mesa camilla)

    La tía Encarna tenía un novio hortelano. El estaba muy enamorado de ella y ella era un poco áspera. Un día el novio le regaló un acordeón pequeñito. Cuando tenían enfados la tía Encarna le devolvía sus regalos y cuando le daba el acordeón el lo agarraba y se abría y hacía ¡¡wrrroooonggg!!. Luego él se lo devolvía y al agarrarlo ella ¡¡wrrooonggg!! un día se enfadó tanto que lo tiró escaleras abajo y el concierto aún fue mayor…

    Paradojas, sufrió un accidente fatal al caer por una escalera. No obstante tenía 88 años.

    • ELISA dijo:

      Buenas noches :

      Carmenchu, nos has embarcado en el mar de ladrillos y no hay forma de llegar a otro puerto que no sea alicatados, baldosas, mosáicos….. ¡socorrooo! 😆

  12. Carmenchu dijo:

    Buenas noches!! Me he reído con la historia del acordeón. Pero siento mucho lo de tía Encarna. Tienes toda la razón del mundo. Qué ahogo en este mar enladrillado!… Tranquila, lo desenladrillo mañana…😀

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