De vuelta al pasado

Hace poco más de un día que he llegado del futuro. Concretamente, he estado viviendo en julio de 2012. Ya de vuelta, no he traído detergente antimanchas con tratamiento antical como en los anuncios, ni siquiera un artilugio tecnológico capaz de programar el horno al tiempo que contesta un e-mail, habla con la suegra o resuelve complicadas ecuaciones para llegar a fin de mes. Sólo una maleta vapuleada en mil aeropuertos cuyas esquinas empiezan a protestar del traqueteo en forma de refregones. De vuelta al pasado, recuerdo aquella realidad como un sueño, un espejismo, quizá una premonición. Y donde vivo es en un país de recortes de lo prioritario y de lo imprescindible y de vista gorda para lo superfluo, de prebendas a la Iglesia e impunidad para los francotiradores poderosos, de regresión, de posguerra sin que haya habido una sola batalla, sin vencedores. Sólo de vencidos.

En el futuro que he vivido como si hubiera sido un sueño, que casualmente coincide cronológicamente con nuestro tiempo, no se han cumplido las predicciones nefastas: no hay superpoblación ni la vorágine se ha apoderado de cada movimiento, de cada idea o palabra. Tampoco la tecnología ha acabado por sustituir al hombre en las actividades productivas. Al contrario, complementa y mejora su necesaria presencia. No hay recortes sociales, aunque, eso sí, a los hombres y mujeres del futuro les crujen a impuestos. La transición al futuro se ha realizado de manera gradual: sin aspavientos, ínfulas ni excesos de nuevo rico que deriven en carencias de nuevo pobre. Sobra decir que he viajado a un futuro del Primer Mundo, y el Tercero seguía ahí, cada día más cerca de un cuarto: a cada rebote, una caída con más fuerza, a cada respuesta acertada, una nueva pregunta más difícil.

En este presente que es pasado, España obtiene pocas medallas: un oro en desempleo, plata en prima de riesgo y déficit, bronce en recortes sociales… Y poco más: sólo algunos diplomas acreditativos. Los que todavía no han iniciado la operación salida (desde ayer y hasta el miércoles, según la DGT, aunque empezó hace mucho) resisten en el monte y presentan batalla como guerrilla subversiva. Dicen los viejos del lugar que están escondidos trabajando en una máquina del tiempo que nos permitiría viajar a todos de vuelta a 2012 y no sólo a unos pocos locos que vuelven entumecidos del trasiego. Hay que enfocar bien el objetivo: el más mínimo fallo y nos vamos a Grecia, otra realidad que convive en el futuro.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Crisis, Personal, recortes. Guarda el enlace permanente.

15 respuestas a De vuelta al pasado

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. ELISA dijo:

    Buenas tardes!!

    😀

    Esa guerrilla existe. Lamentablemente ese futuro que forjaremos no será incruento. Desde que el mundo es mundo con palabras y razones no se han hecho las revoluciones.

  3. Carmenchu dijo:

    Buenas! Elisa, poetisa!!! 😀

  4. ELISA dijo:

    Buenos días !!

    😀

    La música que me acompaña

    http://www.youtube.com/watch?v=16SGDwSI4W4

  5. Carmenchu dijo:

    Buenos días!!! A mí ni la música me acompaña hoy… Se me ha echado el tiempo encima: esto de hacer intendencia en los pocos ratos libres y no tener tiempo de nada. Mañana, puedo prometer y prometo… 😉 Mientras, os dejo en muy buena compañía:
    http://cultura.elpais.com/cultura/2012/08/01/actualidad/1343837258_226086.html

  6. ELiSA dijo:

    Fantàstico mi Millas :-). (mimillas) jaja!!

  7. Chus dijo:

    De vuelta al pasado, resulta que he pillado un virus llamado “agotamiento”, según ha aventurado hoy la doctora de urgencias a la que he acudido después de dos días de malestar general, dolor de cabeza y cansancio. De tanto decirlo en voz alta, Carmenchu, al final mi cerebro cumplió con la promesa. Fue ver a Víctor y, tras 24 horas de intercambio de información y de alguna cosilla más, le tuve que decir: “Ahí tienes a los niños que yo me tomo un descanso”.
    Anoche, en un momento casi febril, pensé en que dejamos Suecia no sólo llorando (llovía íntensamente un día antes de nuestra partida), sino también con una imagen en la retina un poco oscura: la de aquel cervatillo atropellado y arrinconado en la autopista… Quizás era, simplemente, una alegoría de lo que nos esperaba de vuelta a casa…

    • Carmenchu dijo:

      Ay Chus,… Tómate unas vacaciones después de las vacaciones, como sé que vas a hacer: no tiene mérito el consejo, y deja que Víctor ‘disfrute’ también de los niños. Yo todavía estoy como una zombie. Debe ser el agudo cambio climático al que nos vimos expuestas y la temperatura ambiental, disparada como la prima de riesgo. Vacaciones con niños no son vacaciones en el sentido que yo tenía entendido… 😉 Galicia se parecerá más a Suecia, así que estarás de fábula. Allí que disfruten de ellos los abuelos. El cervatillo en la cuneta fue demoledor. No sé si pidió rescate… 🙄

  8. Ana dijo:

    Como bienvenida un poco de copla y un encantador y tierno canalla ibérico http://www.youtube.com/watch?v=wPJlBxkWuj4

    • ELiSA dijo:

      Buenos días !!

      🙂

      Buena música, Ana. Acompañandome mientras espero sentada en la carretera , en un escalón al coche de línea. Nos reimos porque puede prestarse a equívocos. Espero que no me hagan identificarme

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s