Harakiri emocional

Es un goteo y, como tal, casi imperceptible si no fuera por la impertinencia de la repetición, pero el fenómeno se está extendiendo y no es la marea alta de los recortes que, al amainar, deja la arena mojada llena de basura. Al menos no sólo eso. Es la desidia. Los datos que publicaba ayer el CIS dejaban claro lo obvio, recordando, una vez más, que a veces lo obvio nos pasa inadvertido precisamente por serlo y hace falta plasmarlo de alguna manera. Ningún líder político aprueba y los ciudadanos mantienen enterrada su confianza presente y futura bajo tierra, a buen resguardo para que nadie la encuentre. Y, ante todo ello, observo preocupada que la opción (si es que es una opción) es la desinformación voluntaria, una especie de harakiri emocional, una rendición sin condiciones. Bueno, sí, con una: no enterarse de nada. Amigos, conocidos, compañeros de trabajo, vecinos… todos, en algún momento, sueltan un “Ya no miro los informativos ni leo los diarios. Todo son malas noticias”, una versión 3.0 de aquella expresión anglosajona No news, good news, que implicaba que la ausencia de noticias ya era una buena noticia en sí porque todas ellas eran malas por defecto.

Quizás sea puro instinto de supervivencia del ánimo, o una estratagema rudimentaria para no perpetuar el cabreo desde que suena el despertador hasta que, horas más tarde, apagamos la luz de la mesilla de noche. No lo sé, pero cada vez son más los que, ante lo inexorable, ante el rodillo aplastante de los recortes, las corruptelas, los rescates bancarios a base de racanear en sanidad y educación, son más los que prefieren no enterarse de que el lobo ya está aquí mientras suenan las campanas de aviso. Han insonorizado sus casas y viven dentro de un espejismo de realidad, anecdótico y de corta frecuencia. No soy quien para recriminar nada a nadie ni tiro piedras, pero cada ciudadano no informado se convierte en un proyectil de largo alcance directo a la línea de flotación de lo que debería ser un proyecto común y solidario, sobre todo solidario.

Mis plantas, de hecho, hacen lo mismo: no saben nada del exterior ni tienen voluntad para querer saberlo. Sólo disfrutan del día a día. Pero tampoco las veo muy felices, a expensas como está su supervivencia de que mi capricho y mi memoria coincidan por una vez. Este 15M no saldrán a protestar por la escasez de agua ni por los recortes en fertilizantes. Yo sí.

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16 respuestas a Harakiri emocional

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  2. Ana dijo:

    Me parece bien que se refleje la realidad de nuestra valoración de los políticos, es decir que está claro que ninguno nos gusta lo suficiente. Será la forma de que, para ganarse de nuevo nuestro respeto, éstas personas hagan lo necesario para demostrar algo que hasta ahora no nos muestran. Antes funcionaba casi como un péndulo, si bajaba la valoración de un político, subía la de otro que solía ser de distinto partido, es decir que sólo con criticar al contrincante y sin hacer nada meritorio las valoraciones subían o bajaban. Yo a algunos aún los calificaría con peor nota pero da lo mismo, porque son los únicos que no necesitan pasar el examen para poder continuar en su actividad.

  3. Arnau dijo:

    ¡Hola buena gente!.
    Hoy soy más pobre que ayer,pero menos que mañana.Este lema lo llevo en una cadena que me rodea el cuello.

    • ELISA dijo:

      Buenas tardes:

      Muchas veces, cuando voy a casa de mi padre, miro las fotos guardadas en una caja, que ahora ya son historia y como tal reflejan hasta en las macetitas de la terraza la falta de recursos. En aquella época, algún vecino regalaba un tallito de geranio y había que esperar hasta que creciera si antes no se lo zampaba el pulgón 😀 Si se quería fortalecer y abonar se echaban las granzas del café, que tenían muchas aplicaciones pues también se echaban por el desagüe para desatorar o limpiar de grasa.. Bueno, también doy una miradilla a nuestros semblantes y atuendos. Eramos jóvenes, guapas, pero si nos comparábamos con otras jóvenes de familias de clase media… había diferencias. Sobre todo en la forma de vestir. No quisiera, queridos compañeros volver a aquellos tiempos donde eran notables las diferencias de clases. Tu post, Carmenchu, me ha hecho rememorar todo aquello.

    • ELISA dijo:

      Arnau, Hola, suerte que tienes cadena para poder vender… 😉

  4. Ana dijo:

    jajaja Arnau, yo lo llevo en la cara.

  5. ELISA dijo:

    Venga, veamos un poco de cine del bueno ¿palomitas? 😀

    http://www.youtube.com/watch?v=7C7nqiZnueg

  6. Ana dijo:

    ELISA, la diferencia de clases se veía por el distinto estilo o imagen que ofrecia la gente. Pero lo más importante no se ve y nuestra calidad humana, nuestros pensamientos, nuestras reflexiones, sólo las pueden intuir nuestros cercanos, así que en lo intelectual, ético, moral, fortaleza de ánimo, capacidades varias,…..no hay diferencia de clases.

    • ELISA dijo:

      Ana, tengo otro punto de vista y entiendo lo que me quieres decir. Si el curso de lo que está aconteciendo no se para y vamos a la privatización de los recursos sociales muchas personas no van a tener acceso al bachillerato y a la universidad. Si las familias se empobrecen, cuando trabajemos por el plato de arroz y un colchón habrán personas que se perderán por el camino. No estaremos en igualdad de condiciones porque en unos sectores el intelecto se desarrollará y en otros inferiores se embrutecerá con el trabajo precario y las necesidades vitales.

      • Ana dijo:

        Sí ELISA, están trabajando con ahínco en “ello” ya hace tiempo.

        Hoy tenemos otro ejemplo, con Bankia, no nos explican nada, ahora la nacionalizan, el Banco de España seguro que sabía algo, qué caos de país, parece una información financiera más pero esto afecta directamente a todo lo demás. Ahora resulta que teniamos casi un Lehman Brothers y el Sr. Rato, hinchando las cifras, como en Grecia, para despistar. Bueno, haremos lo de siempre, la sanearemos y cuando esté en forma la privatizaremos por un precio regalado que repercutirá en los recursos para educación. Vamos a la desigualdad de oportunidades de forma acelerada.

  7. Carmenchu dijo:

    Hola!!! Arnau, te prodigas poco, aunque más que otros… ejem! Y no miro a nadie… 😯 😀 Qué buena Novecento, no me acordaba de ella…. Mira, una pendiente para un fin de semana… largo… 😉
    Ana, buenas! No sé si ni siquiera lesimporta no aprobar. Van a piñón fijo. 🙄
    Me voy a hacer un harakiri culinario… 😀

  8. Ana dijo:

    Habeís oido que la delegada de gobierno se infiltró disfrazada en las reuniones del 15-M. ¿Para qué queremos policia secreta si ella se lo trabaja solita. Otra cosa casi increible protagonizada por un cargo público. Se están volviendo todos locos.

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