Afectos y desafectos

Los empresarios la piden y la esperan ávidos. La llaman reforma y todos eluden llamarla por su verdadero nombre: recorte. Y claro, luego todo se desvirtúa y llega un momento en que ya no se sabe de qué nos están hablando. De ahí a la indiferencia y a la desafección sólo ha habido un paso y en esas estamos. Desafectados, desarraigados, sin partido político que nos represente, ni padre ni madre ni perro que nos ladre. Pero, ¿por qué los empresarios le tienen tanto afecto a este recorte laboral que se avecina? La respuesta, de tan obvia, a veces resulta difícil de ver: será la llave que abrirá de par en par las puertas de las empresas, pero no para contratar más trabajadores (ni regalados los querrían en el momento en que no hay trabajo que hacer porque no hay pedidos o porque han fallado las líneas de financiación que antes fluían sin apenas trabas). Y no los van a tener de brazos cruzados. Los empresarios esperan la reforma laboral como agua de mayo para poder reducir, al mínimo coste posible, aún más sus ya esquilmadas plantillas, multiplicarse por cero, sacar todo lo que puedan de las ruinas y esperar desde el adosado momentos más felices.
Parecen no querer darse cuenta de esa espiral perversa en que entran tan alegremente:  cuanta más gente despidan, más parados y, por tanto, menos consumidores, menos clientes. Y sin ellos, ¿qué queda?
Los empresarios ávidos de esta reforma laboral trabajan con la hipótesis (falsa) de que sólo ellos despedirán, salvando así algunos trastos, mientras que el resto de empresarios mantendrán sus plantillas, que seguirán con poder adquisitivo y confianza suficientes para comprar sus productos. Cuando se den cuenta de que no va a ser así será demasiado tarde: los parados seremos legión y, sin tierra a la vista, navegando en un océano de incertidumbre, ¿quién pensará en consumir? Así que ese objeto del deseo y diana de mensajes publicitarios que es el consumidor hará lo que ha venido haciendo estos días de puente: pasear por las calles mirando desde la lejanía física y mental escaparates de luces y brillos hipnóticos con los que no se identifican. Pasear, si te portas bien y eres cívico y educado, todavía es gratis.

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16 respuestas a Afectos y desafectos

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  2. Atonau dijo:

    Estan convencidos de que “a río revuelto, ganancia de pescadores”, pero mi opinión es que este río se ha revuelto – por ellos, nosotros y los intermediarios – no para que los peces caigan en las redes más fácilmente, sino para cambiar el curso del río ellos se pueden quedar sentados, con las cañas y las redes lanzadas, en una costanera vieja y con las carnadas en un lecho barroso y abandonado…. la cultura está cambiando, la humanidad está madurando y la civilidad esta sufriendo un cambio de piel que bien puede hacer que el oroborus ya no sea serpiente…. una nueva civilidad nacera de esto…. nadie sabe como será, tal vez lo más razonable sea guardar cuerda, reparar redes y esperar…. pero ¿de donde sacamos duarnte el temporal?…. nosotros, los de a píe, los parados y los que laburamos para el día a día no tenemos esas “espaldas anchas” que otros pueden armar recogiendo caña…. pero no importa…. una nueva civilidad, de la que nacerán nuevas culturas, nuevos cultos y nuevas formas…. esta verdadera “revolución” nacida “de las masas” hace una inflección al curso de la historia de la humanidad que ciertamente nos empuja “hacia arriba y hacia abajo”…. de derechas a izquierdas…. del dinero al hombre, de la falza moralina (nacida del mores…. morar juntos) a una nueva moral del cohabitar sin abusarnos los unos a los otros como piezas del mercado…. ellos… si hay de ellos que no ven más que con afan de lucro…. vivan aquellos que ven, con afan de humanidad.

  3. Ana dijo:

    Jo, qué profundos estaís hoy. Yo pienso que sobrevivirán las empresas más eficientes que no son las que menos pagan, precisamente, y además son las que cumplen con sus impuestos, las normas de calidad, las que buscan colaboradores y buen clima laboral en lugar de esclavos, Pero deberíamos conocer la lista de estas empresas para consumir sólo productos de las mismas. También estoy de acuerdo con lo que decís de una nueva civilidad. Es lo que tiene llegar al fondo del pozo que no queda otra que resurgir.
    En cuanto al afán de lucro y el afán de humanidad pienso que son totalmente compatibles. Todo es cuestión de tener el corazón y la cartera en el mismo lado del pecho, es decir a la izquierda.

  4. Ana dijo:

    Me he equivocado de destinatario. Es un vídeo que he copiado de tu página, Carmenchu. Sorry

  5. Carmenchu dijo:

    Buenas!! jaja! No pasa nada, Ana!! Ahora te quito el http:// y te lo dejo.

    • ELISA dijo:

      Buenas noches, noches!!! 😉

      Pues, ya sabes, Carmenchu: invertirán (abrirán fábricas) en otros paises y allí venderán sus productos.Money is Money !! Esos son los grandes empresarios que tenemos. Ayer vino una clienta boliviana a rescatar sus ahorrillos porque volvía a su país. Dijo que en los 12 años que ha vivido en España ha conseguido hacerse una casita allí y que con esos ahorrillos podrá poner un negocio (y sólo eran unos pocos miles). Eso son síntomas. Quizás no será necesario que abra su propio negocio, quizás les contraten en alguna de esas fábricas que comentaba y, hasta es posible, que compren los productos alimenticios en el economato de la fábrica.

  6. Carmenchu dijo:

    Buenas noches a todos! Yo estoy aquí muy chula, pero a las seis también me toca diana… :sniffs: 😉

  7. Ana dijo:

    Yo creo que, si aquí en Spain, una gran parte de los que pidieron hipotecas para comprar pisos, hubieran pedido préstamos para montar pequeños negocios, todo hubiera ido mejor.

  8. Carmenchu dijo:

    Buenos días!! Se especuló tanto con la vivienda (libre mercado, bla, bla, bla…), que ésta llegó a suponer, así a grosso modo, como el 80% de las rentas familiares, quitando ese dinero de otras cosas. En otros países de Europa, en el norte, la vivienda apenas representa el 20-30% de la renta y el resto reactiva la economía: compras, consumo, ocio, vehículos,… mientras aquí todo tenía que ir a parar al pisito.

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